Productividad laboral: Jornadas de 6 horas y un “cuento chino”

En el plazo de dos días me llegan dos noticias bien dispares, pero relacionadas. Dos formas radicalmente distintas de mejorar la productividad laboral. La primera, Made in Suecia: jornadas laborales de 6 horas. La segunda, Made in China: medir el estado de concentración y estrés mediante las ondas cerebrales de los empleados.

Suecia y la jornada laboral de 6 horas

La noticia es antigua, de principios del año pasado, pero por lo que sea ha estado compartiéndose estos días en las redes. Sin la parte crítica, eso sí.

Muy resumidamente, Suecia inició un experimento de reducción de jornada laboral a 6 horas. Los resultados iniciales fueron un éxito: mejora de productividad, satisfacción del cliente y motivación de los empleados. Esto animó a más empresas y organismos a sumarse al experimento.

Pero …

Dos años más tarde (principios de 2017) se canceló el experimento. ¿El motivo? Demasiado caro. La ecuación es sencilla de entender: sin reducción salarial y teniendo que contratar a más empleados para cubrir los servicios …

Algunas reflexiones “en voz alta”

  • ¿Y si se rebajan los salarios? ¿Habría gente dispuesta a ello? ¿Y a percibir una renta básica universal?
  • ¿Y si gracias a la digitalización se es capaz de cubrir, total o parcialmente, las horas que faltan?

Probablemente ambas.

La digitalización nos llevará a la reducción de horas laborales, con bajada de salarios (e incluso personas que no trabajarán en absoluto pero percibirán una renta básica universal).Haz click para twittear

Dispondremos de más tiempo para nosotros , nuestras familias y amigos. Y una mayor oferta de ocio y condiciones de bienestar. Que guste más o menos ya será cuestión de cada uno.

China y las ondas cerebrales

En China hay quien ha optado por una solución tecnológica: “espiar” las ondas cerebrales de los empleados.

Espiar la actividad cerebral de los empleados, ¿los hace más productivos? Aunque las culturas europea y china sean radicalmente distintas, me cuesta creer que sea así. Me cuesta creer que alguien, más allá del gobierno chino o de un empresario retorcido, vea en esto una solución y no una intromisión en lo más profundo de las personas. Nuestros sentimientos.

Si aumenta la productividad, habrá que preguntarse en términos de qué la estamos midiendo, y a costa de qué. ¿Podemos mejorar así la productividad en trabajos de naturaleza creativa? Frío, frío.

La motivación es un producto de la felicidad y de la necesidad, no de la coacción.Haz click para twittear

¿Opiniones? ¡Gracias por comentar!

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3 comentarios

  1. Hola Ángel

    La ‘botización’ (de bot, no de bota) tendría que dar un tiempo extra que no tendría que suponer reducción de salario. Es más, los bots podrían tener algún tipo de impuesto como lo tienen los trabajadores del que podría salir la renta básica para desempleados.

    Pero mucho me temo que las ‘cabezas pensantes’ están más por la labor de reducir derechos laborales.

    Un abrazo.

    1. Efectivamente, las cosas no se pueden (no deben) cambiar de la noche a la mañana. Una transición como la que dices tiene sentido, siempre y cuando sea sostenible (no se incremente el paro o baje la productividad).

      ¡Gracias por comentar!
      8)

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