Ya no somos tan “monos” como antes

Aviso a negacionistas, creacionistas, tierraplanistas y demás mentes “brillantes” que pueblan este mundo. La lectura de este artículo puede provocarles serios ataques al corazón. Porque igual me equivoco pero bien podría ser que a nuestros tataranietos les expliquen en el colegio que sus tatarabuelos eran homosapiens. Tataranietos, tataratataranietos o tataratataratataranietos o … lo que sea.

El Homo Sapiens es sólo un eslabón más en la evolución humana. Y el siguiente paso de la evolución no llevará millones de años, como los anteriores.Haz click para twittear

Repasemos algunas de las cosas que nos enseñaron a nosotros mismos en el colegio, y veremos que ya no somos tan “monos” como antes ;).

Árboles y parques infantiles

Estudiamos en el colegio que descendemos del mono, que vivíamos en árboles y bajamos al suelo para sobrevivir y evolucionar.

Si a principios del siglo pasado podíamos sentirnos más próximos a nuestros antepasados en los parques infantiles, éstos han cambiado. Y mucho. Los parques infantiles hoy están diseñados para la comodidad de los padres no para la educación de sus hijos. Sirva como ejemplo que a principios del siglo pasado tenían barras de juego a más de 5 metros del suelo. Impensable hoy en día.

¿Necesitamos esas habilidades, ya que no vivimos en los árboles? Me temo que sí porque, en opinión de los expertos, fomenta no sólo la coordinación, sino también la autoconfianza y el conocimiento de nuestras posibilidades. Nos vamos alejando del mono que fuimos.

Y hablando de autoconfianza y aprendizaje, es de suponer que uno aprende en base a la realidad que le rodea. ¿Y si esa realidad no fuera tal? La realidad aumentada podría volver loco a cualquiera de nuestros antepasados .. y a nosotros mismos. Aviso, tiene truco.

La adaptación al medio

Nuestros cuerpos evolucionaron para adaptarse al medio: nos erguimos, cambió el tamaño de nuestro cráneo, el vello corporal, los dedos, …

Hoy en día la biónica está teniendo avances espectaculares, con exoesqueletos y prótesis que serían ciencia ficción hace unas decenas de años.

Y no sólo con efectos médicos o paliativos (¿qué opinaría Miguelón, que murió por romperse la mandíbula?) sino para abarcar todo tipo de tareas. El uso de manos biónicas para operaciones de telemedicina (a distancia) es algo que llegará. Y, ya puestos, ¿por qué conformarnos con dos manos, si somos capaces de manejar varias de ellas con nuestra mente?

El lenguaje

¿Problemas para comunicarse? Ya no sólo es la traducción  simultánea a otros idiomas. El lenguaje de signos puede dejar de ser un misterio gracias a los guantes-traductores que se están desarrollando.

https://youtu.be/l01sdzJHCCM

Buscando pareja

El ritual del apareamiento también está cambiando. Hay quien ve en plataformas como Tinder la transformación de los hábitos sexuales.

Pero lo anterior puede quedar en mera anécdota si llevamos la inteligencia artificial al terreno de la elección de pareja (se comenta en los vídeos de Homo Deus, más abajo de este artículo).

¿Quién te conoce mejor que Google, Amazon, Facebook o Apple? Saben las páginas que visitas, lo que compartes en redes sociales, los libros que lees, la música que escuchas (y cuántas veces) y un sinfin de cosas más. De ahí a que te asesoren sobre la compatibilidad de las parejas

Homo Deus

Los ejemplos de aquellas cosas que nos alejan del mono que fuimos son casi infinitos. Ignoro qué se entenderá por vida y cómo evolucionaremos, pero cada vez somos un poco menos Sapiens. Y basta leer las noticias cada día para ser conscientes de que, quizá, menos animales también (hay cosas que hacemos a nuestro prójimo, incluso a nuestros seres queridos, difíciles de imaginar en un animaE).

En su libro Homo Deus: Una Breve Historia del Mañana,  Yuval Noah Harari habla del Homo Deus, del hombre jugando a ser Dios. Es casi de lectura obligada para cualquiera mínimamente curioso con estos temas.

Os dejo con una entrevista (vídeo en dos partes) del periodista Iñaki Gabilondo a su autor. Ambos (libro y entrevista) altamente recomendados.

NOTA: Fotografía de cabecera por Marsel van Oosten (https://500px.com/marselvanoosten). La historia de esta fotografía, en este enlace.

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3s comentarios

  1. Hola Ángel

    Hace unos días, comentó Iñaki Gabilondo en una entrevista que el hombre y la máquina están condenados a entenderse y a fundirse.

    Modestamente, yo solo constato que Dios está siendo sustituido por el Big Data. Al menos, de eso es de lo que trato en mi blog de ‘nihilismo persuasivo’.

    Un abrazo

    1. Muy buena reflexión: hombre y máquina están condenados a entenderse.

      No tengo tan claro que el Big Data (o la IA) estén sustituyendo a Dios. Quizá somos nosotros, jugando a crear nuevas formas de vida.

      ¡Gracias por comentar!
      8)

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