quién inventó los post-it

¿A que no sabías quién inventó los post-it?

La (posiblemente) historia de innovación más famosa nos habla sobre cómo y quién inventó el post-it. Las famosas notas adhesivas que forman parte del paisaje de prácticamente cualquier oficina del mundo. De hecho hay muchos y muy buenos artículos en Internet sobre el tema. Cuento dicha invención en mi artículo mensual del suplemento Tercer Milenio del periódico Heraldo de Aragón en el artículo titulado Las notas adhesivas que no querían despegarse de su autor.

Cómo y quién inventó los post-it

El artículo completo lo podéis encontrar en el enlace anterior. Muy resumidamente, el ingeniero Spencer Silver trabajaba para la empresa  3M en 1968 cuando descubrió un adhesivo muy débil al que no supo verle utilidad (no era lo que estaba buscando como parte de su proyecto de I+D). Pasó años buscando la aplicación y contando su descubrimiento a sus colegas por si alguien podía aportar algo.

Pero Silver, en vez de eso, pasó años buscando alguna aplicación para el mismo. La historia se cuenta en todos los cursos de innovación: cómo 3M inventó los post-its, las notas adhesivas que forman parte de prácticamente todas las oficinas del mundo. Pero no es hasta 1974 cuando otro empleado de 3M, Art Fry, supo del descubrimiento de Spencer en una de esas charlas y tuvo una idea. Fry cantaba en el coro de su parroquia y usaba pequeños trozos de papel como marcapáginas en su libro de himnos. Le desesperaba la facilidad con que se caían y perdía esos papeles, y pensó que el descubrimiento de Spencer podía resolver el problema.

Ambos desarrollaron la idea gracias a la política del tiempo libre para innovar de 3M, y de la que hablé en su día en el post El poder del tiempo libre en la innovación. Una de las políticas de innovación que más rédito ha dado a empresas como Google o la propia 3M (y que ha permitido desarrollar hasta la alta cocina española).

No fue un camino de rosas, como se cuenta en el artículo, pero finalmente las notas adhesivas, los post-its, vieron la luz en 1980: 12 años más tarde del descubrimiento por Spencer del adhesivo que las sustenta.

Lecciones aprendidas

Como se dice en el artículo:

  • Los fallos de hoy pueden ser éxitos mañana. Si has descubierto algo novedoso, aunque no cumpla tus objetivos y expectativas iniciales, puede que tenga una utilidad no imaginada. Y, si no eres capaz de ver esa utilidad, comparte la información con otros. Que no se te ocurra a ti no quiere decir que no la tenga. O que pueda derivar en una patente (las microesferas), como fue el caso del adhesivo.
  • Detrás de cada innovación siempre hay obstáculos técnicos que vencer. Un post-it es algo más que un trozo de papel con pegamento. Pero también se trata de convencer a la organización para que invierta en el proyecto. Hasta en una de las empresas más innovadoras del mundo. Si tienes fe en la idea, busca quien te apoye y complemente. Y lucha por ello.

Como de costumbre, espero que la historia os haya parecido interesante y, por supuesto, se agradecen comentarios. ¡Gracias de antemano!

Print Friendly, PDF & Email

6s comentarios

    1. ¡Muchas gracias Gian-Lluis! ¡Excelente artículo y aportación!

      Es curioso que propongas el caso del teflón porque estuve a punto de escribir sobre ello hace más de 10 años, en el mismo medio en el que colaboro ahora (Tercer Milenio). Por entonces se trataba de hablar de las conexiones entre la tecnología aeroespacial y nuestras vidas diarias.El teflón es un claro ejemplo (se usa en aislamiento de objetos espaciales y trajes de astronautas). Finalmente no llegamos a escribirlo (era en colaboración con otra persona).

      Comparto tu artículo y lo añado a las lecturas recomendadas para esta semana.

      ¡Mil gracias de nuevo!
      8)

  1. Muy bueno, Angel.
    Desde hace tiempo aprendí que lo que a tí no te sirve puede ser la materia prima para otro. Y esa es la esencia de la colaboración, compartir nuestro conocimiento para hacerlo crecer y que sea util al mayor número de historias.

    En cuanto a la historia que comentas, estuve hace un par de meses en el centro de innovación de 3M en Madrid y ellos cuentan la invención del post-it de otra manera. No recuerdo nombres ni fechas, pero hacían referencia a una persona que estaba trabajando en un nuevo tipo de pegamento con el resultado que todos conocemos. Cuando se lo presentó a su jefe como un nuevo producto éste le pidio que encontrara a que cliente le podría hacer falta un producto como ese.
    Tras hacer varias pruebas le paso varios tacos de hojas pegadas con ese pegamento a un grupo de secretarias para que lo probaran. Ellas le vieron la utilidad para dejarles notas a sus jefes sin que se perdieran ya que quedaban pegadas y era facilmente “movibles”.
    A los pocos dias, cuando se les acabaron fueron a pedirle mas. Como había sido un experimento que hizo en su casa, no tenía mas. Ante sus demandas fue a ver de nuevo a su jefe y le dijo que ya tenía al cliente de este nuevo producto: los jefes y sus secretarias.

    Espero que te haya sido util la experiencia.

    Un abrazo.

    1. ¡Gracias José Manuel!

      La historia que comentas es muy divertida, pero no he encontrado nada parecido en Internet. Y fuentes muy fiables apuntan a la versión que describo (con mayor amplitud) en Heraldo.

      Puede ser que lo que comentas tuviera lugar durante la prueba interna que se hizo del producto, antes de la primera prueba externa. Eso sí tendría sentido.

      Es curiosos como fue el feedback de los usuarios el que convirtió el producto en una forma de comunicación. más que un marcapáginas (http://cincodias.elpais.com/cincodias/2015/12/18/sentidos/1450472560_699361.html)

      ¡Gracias por aportar!
      8)

¡GRACIAS POR COMENTAR!