¿Por qué cuesta más un libro de primaria que uno de Pau Garcia-Milà?

¿Por qué hay libros de educación primaria que cuestan más que otros de Pau Garcìa-Milà o Carlos Domingo, por citar un par de ejemplos patrios? Sinceramente, ni idea. Pero hace tiempo que sobrepasamos la sinrazón de los precios del material educativo.

¿Cómo es posible que algunos libros de primaria lleguen a valer alrededor de 30€? Con el debido respecto a los autores de dichos libros, que se lo merecen (y mucho), ¿qué conocimientos han tenido que atesorar para llegar escribir un libro de matemáticas a niños de 6 años? Vale, sí, la didáctica, los ejercicios y ejemplos. Pero os juro que una vez vi un libro de matemáticas de educación infantil que enseñaba únicamente los números 1, 2 y 3 (si tenemos en cuenta que, a esa edad, los niños no saben leer, echad cuentas de la complejidad del libro de marras). Con ese mismo contenido tienes libros en los kioskos de prensa por alrededor de un euro.

Material educativo

¿Qué costes tiene la editorial para justificar ese precio? ¿Qué venden? ¿Incunables? Las páginas, ¿son de pan de oro? Ni idea.

Si un libro de matemáticas, lengua o religión de primaria ronda esos precios, ¿cuánto deberían valer los libros de Seth Godin, Carlos Domingo o Pau Garcìa-Milá? Mejor no echemos cuentas (y no demos ideas, que nos suben los precios).

Inciso: Ya puestos, ¿por qué vende más libros el famoseo (analfabetos funcionales como las Belén Esteban y compañía) que otros muchos valiosos autores que realmente sí tienen algo que aportar? Perdón, esa es otra discusión, pero no he podido evitar mencionarlo.

El futuro del material educativo

El futuro es digital y colaborativo. Cada vez más profesores preparan sus propios materiales (textos, plataformas de e-learning, vídeos). Algunos han conseguido crear una escuela global con 26 millones de alumnos (caso de The Kahn Academy). Por sus narices (y porque valen para ello). Y, pese a eso, las editoriales insisten con su impuesto revolucionario (como dijo el padre de compañero de mis hijos, ya puestos, los podemos forrar con billetes de 500€).

Pero dichos profesores son, tristemente, una minoría. Debemos darles formación en nuevas tecnologías, tiempo, recursos (mi mujer, profesora y antigua directora de un centro, paga de su bolsillo el hosting y dominio de la plataforma de e-learning que pone a disposición de sus alumnos). Fomentemos que se comparta la información y los medios, para no duplicar, triplicar, multiplicar, esfuerzos. Fomentemos ese espíritu colaborativo que triunfa en otros sectores. Que no sean esfuerzos titánicos e individuales. Es un reto impresionante, pero necesario.

No estoy obsesionado con la tecnología. Una mayor inversión en tecnología para la educación no implica una mejora de los resultados académicos. No es la herramienta. Es cómo se usa. No creo tampoco que se deba o pueda prescindir del papel. Pero las impresoras están inventadas. Incluso las impresoras en 3D, por si a alguien le da otra pista. Por ahí van los tiros.

 

11s comentarios

  1. Totalmente de acuerdo. Por no hablar de cuando el niño tiene que repetir y los libros del curso anterior no le sirven para el siguiente. ¿Tanto han cambiado las asignaturas en un año que hay que obligar a comprar un libro nuevo?

    1. ¡Gracias Fran!

      Una posible explicación que me daba un amigo en Facebook (en respuesta a este artículo), es que las editoriales tienen que revisar cada año los contenidos … por cambios en los planes de estudio, reformas educativas e “intereses territoriales”. Coge un mismo libro de historia o geografía de distintas comunidades autónomas, y verás a qué me refiero. En Aragón sabemos bastante de eso.

      ¡Gracias por comentar!
      8)

  2. Ángel, no quiero extenderme mucho en el comentario porque es un tema que me enciende. Pero, qué te voy a contar a ti sobre la discriminación económica en la que vivimos ya desde pequeños.

    Qué problema hay en tener libros digitales realizados por una comunidad escolar en la que incluyo profesores, alumnos y padres (no pongo todos los géneros para no hacer farragoso el comentario).

    Tengo referencias de esos libros digitales realizados por profesionales del sector que luego cada comunidad escolar puede adaptar a sus características particulares.

    También tengo referencias de mercadillos de libros donde poder intercambiarlos.

    Como te decía, es un tema que me enciende y lo podríamos seguir charlando de forma privada.

    1. ¡Gracias #Jerby! Sabía que te ibas a encender 🙂

      No dudes en compartir aquí todos los enlaces referentes a este tema que estimes oportuno.

      Y no es la última vez que escribiré sobre esto 😉

      ¡Gracias por comentar!
      8)

  3. Totalmente de acuerdo Ángel.

    Yo no tengo niños, pero el otro día descubrí hablando con mi hermana que los libros de primaria de mi sobrina son más caros que los míos de la universidad.

    Ojiplática perdida me quedé.

    Creo que todo el mundo tiene derecho a ganarse la vida pero francamente, algunas cosas no se entienden.

    Seguro que si se rasca un poco, bajo la superficie de las editoriales y las Consejerías de educación de las CCAA habrá mucha tela que cortar.

    Abrazos.

    1. ¡Exacto Mónica! Si rascamos …

      Mira mi respuesta al comentario de Fran más arriba. Y no será la última vez que hable de esto. Y no tardando …

      ¡Gracias por comentar!
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  4. Hola Ángel,
    los precios de los libros de texto están intervenidos y no tiene nombre. Y hablando además de libros de texto, ojo al dato los de la UNED. El de derecho laboral en su día me costó 59. Muy gordo, pero tapas blandas, papel normal , blanco y negro. Y el contenido es el Estatuto de los trabajadores pero explicado de otra forma, así que nada del otro mundo. Encima por lo que me va llegando, parece que el librito lo cambian cada año. Tela…
    Un abrazo 🙂

    1. ¡Gracias Carolina!

      Los precios de los libros universitarios son un capítulo aparte. Hace mucho que dejé la facultad, pero antes pagábamos el impuesto revolucionario que nos metía la librería de turno, cuando comprabas libros en inglés que te traían del extranjero. Suena a coña en la era Google/Amazon, pero era así.

      Como decimos en nuestra tierra, van de culo, cuesta abajo y sin frenos 🙂

      ¡Gracias por comentar!
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  5. Desde luego esos precios no se justifican para nada.

    Tengo amigos profesores y el problema, que supongo que tu mujer también compartirá es que no tienen tiempo porque la mayoría, al menos en Canarias, tienen demasiado papeleo que rellenar. Papeleo inútil que sólo sirve para que los políticos de turno maquillen los números y hagan que parezca que los alumnos lo hacen mejor de lo que lo hacen, si no, se les dice que tienen que aprobar a más porque los números no salen, los suyos claro.

    Si dieran más tiempo y medios a los profesores para poder hacer sus lecciones posiblemente podrían evitarse los libros de texto.

    Excelente entrada

    1. ¡Muchas gracias Ana!

      Conozco el problema de la enseñanza. Yo mismo fui profesor en BUP, COU y ESO (me pilló la transición de un sistema al otro), y es un problema de difícil solución, porque afecta no solo a los medios/recursos, sino también a la formación y (más difícil todavía) a la motivación.

      Ayer, en una conversación con unos amigos, uno apuntaba otro motivo que no cabe despreciar. ¿Qué sucede si te avisan que tienes que dar una asignatura que no controlas, y te avisan con unos días de antelación (caso de profesores interinos)? ¿Preparas material o tiras de libros? Otro romerito para la hoguera.

      ¡Gracias por comentar!
      8)

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