La importancia de llamarse Ernesto (y ser sincero)

EL ASUNTO EN CUESTIÓN

Andaba yo dándole vueltas a un par de entradas sobre innovación que (espero) me queden chulas, cuando se me ha pasado por la cabeza escribir un gomaespublogging de los míos, a raíz de haber superado las 1000 visitas del blog (¡gracias a tod@s!), y del éxito de visitas obtenido en la última entrada.

Porque, claro, el título se las traía: Cochinillo de Segovia, copa de Rioja y melón con jamón por 3,60 euros. iPad de regalo incluido. Me pongo en el papel de más de un tuitero, veo el mensaje de marras y ni pestañeo: visito el enlace a ver si puedo beneficiarme de semejante chollo. También me pongo en el papel de ese mismo tuitero que, cuando ve de qué va la cosa, se lleva un chasco y se acuerda de mi padre (de hecho la cosa iba de acordarse de los padres, aunque bien es verdad que en otro sentido).

Y es que, para cualquier cosa que quiera comunicar algo,  elegir el título es fundamental: una entrada de un blog, el blog mismo, un libro, una noticia, una presentación, … Si te parece que me estoy saliendo de la temática del blog, no es del todo cierto. Una de las partes más importantes de la gestión (en general) es una buena comunicación, tanto interna como externa, y para ello hay que llamar (¡y lograr mantener!) la atención de tu audiencia.

Por ejemplo, un título que siempre me ha llamado la atención es el del libro La Importancia de Llamarse Ernesto, de Oscar Wilde, uno de mis autores favoritos (sí, hay vida más allá de los dibujos, las hamburguesas y los libros y blogs de gestión). El título es pegadizo y llama la atención. Resulta que buscando más información para este artículo, me encuentro que es una mala (hasta cierto punto inevitable) traducción. El título original (en inglés) es The Importance of Being Earnest, es decir, la importancia de ser sincero, serio (earnest). Claro que, en inglés Earnest y el nombre Ernest (Ernesto), son palabras homófonas (se escriben distinto pero se pronuncian igual). He ahí el fascinante juego de palabras (que encaja perfectamente con la historia de Jack Worthing, que lleva una vida tranquila y respetable en el campo, pero que se convierte en su presunto hermano Ernest Worthing, de vida más libertina, cuando va a Londres). Simplemente genial. Si quieres saber alguna curiosidad más sobre la traducción, échale un vistazo a la entrada de la obra en Wikipedia.

Procuro elegir con cariño los títulos de las entradas del blog. No sé si acierto o no, pero trato de llamar la atención. En la entrada sobre el valor percibido citada antes, podía simplemente haberlo llamado algo del estilo El Valor Percibido, o Factores que influyen en el valor percibido de productos o servicios, o …

Una de las cosas que más me gustan de Twitter es el reto que supone transmitir lo que quieres decir, o llamar la atención a un enlace, en solo 140 caracteres. Palabra de honor que mientras escribo esta entrada me llega un tweet del maestro Enrique Dans que dice así:

¿Cómo puede haber todavía gente así … en pleno años 2012? Allá que me voy. Es un enlace a una página de El País sobre la candidatura de un grupo de personas a presidir la SGAE. Pero claro, podría haber sido cualquier otra cosa (un asesino en serie, un maltratador, …) Creo que entiendes a lo que me refiero.

Esto del título del artículo es fundamental en periodismo. Me viene a la cabeza todo un clásico, el famoso Curso de ética periodística que salía en Caiga Quien Caiga. Otra genialidad.

¿Cuáles son tus títulos favoritos (blogs, libros, tweets)? ¿Cambiarías alguno (empezando por los míos)? Los comentarios (más abajo) están para algo 😉

BONUS

Me encanta dar presentaciones. De hecho, modestia aparte, creo que no se me da del todo mal. Tampoco soy una autoridad en el tema, por lo que cualquier cosa que escriba no va a estar  ni de lejos a la altura de otros libros o blogs que puedas consultar. Me permito un par de recomendaciones:

  1. El excelente libro Confessions of a Public Speaker, de Scott Berkun. Una joya Debería ser de lectura obligatoria, si  tienes que dar presentaciones como parte de tu trabajo. Su blog tampoco tiene desperdicio.
  2. Otro crack de esto de las presentaciones es Gonzalo Álvarez en El arte de presentar. También indispensable.

A veces te encuentras con otras joyas, como ésta: Cómo sorprender con un PowerPoint, en SlideShare. ¿El primer consejo que da? Elige bien el título. No te pierdas la presentación entera.

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6s comentarios

  1. OREJAS DE PAPEL

    Espero haber elegido un buen título, jajaja. Siempre he pensado que la comunicación es muy importante en cualquier ámbito y situación. Un 80% de la comunicación que se intercambia es no-verbal…así que a principios del siglo XX la psicología comenzó a influir en casi todas las disciplinas especialmente en la lingüistica y la teoría de la comunicación. De resultas, en esta evolución comunicativa, inevitablemente hacia adelante nos encontramos con este empacho de comunicación visual de importación marketing-americana. Hay que recelar de los deslumbramientos pero también hay que reconocer lo pragmático del asunto. Me parece fascinante averiguar por qué surgió el lenguaje y más aún como podemos “hipnotizar” a los demás con el uso del lenguaje y de la imagen. He experimentado esa fascinación y ese momento mágico en el que la audiencia, CON OREJAS DE PAPEL, está en silencio y atenta a tu discurso…A ver si ahora logro que ellos lo consigan también 🙂

    1. ¡Muy muy bueno! ¡Muchas gracias por compartirlo! Me encanta.

      Efectivamente, para los que nos gusta hablar en públco, dar presentaciones, … el momento ese mágico en que has logrado crear la tensión/intriga/climax suficiente como para tener a tu audiencia CON OREJAS DE PAPEL, no tiene precio!

      Echo mucho de menos en la educación española el enseñar a comunicar y convencer. Otros sistemas educativos, como el americano, tendrán todos los peros que queramos poner, pero en eso nos ganan por goleada. A ver si los que estáis en la enseñanza podéis cambiar estas cosas, aunque sea, como tú, predicando con el ejemplo.

      Y, por supuesto, mi gracias también “por romper el hielo” 😉

  2. Vas superandote con cada entrada amigo Angel. Por supuesto que la buena comunicación, es fumdamental, para toda idea de negocio, así como toda relación humana. Desde siempre, me ha interesado, especialmente la comunicación no verbal, tan importante en toda presentación (afirmo que lo haces muy bien). Gracias por la referencia a la obra de Wilde.
    p.s. Todo un acierto, Salome, tu titulo. Para cuando un blog? 😉

    1. ¡Muchas gracias Miguel! Mentando a Wilde era seguro que ibas a “salir al quite”.

      Totalmtente de acuerdo con lo del título de Salomé, y con lo que debería animarse. En FB escribe cosas muy interesantes y bonitas, como tú. Los dos estais tardando con lo del blog 😉

  3. Muy bueno la entrada, muy sugerente la referencia a Wilde, completamente de acuerdo en la elección del título, no sólo por enganchar a la gente, creo que también te ayuda/obliga a pensar con cuidado qué es realmente lo que quieres transmitir.
    ¡Eres un crack!

    1. Muchas gracias! No siempre es fácil encontrar el título adecuado. Además, si te pasas de “original”, puedes conseguir el efecto contrario (no llamar la atención de quien debes).

      A mí, encontrar el título, es una de las cosas que más me divierte cuando preparo un artículo. No debería ser así, pero muchas veces me motiva el escribirlo una vez que he encontrado un título sugerente.

      Gracias de nuevo!
      Ángel

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