La humanización en salud: de Miguelón al Big Data

Encabezo este post con sendas fotografías de Lucy y Miguelón.  Lucy era una hembra de austrolopiteco de hace 3.2 millones de años. Miguelón, un homo heidelbergensis que habitaba en la sierra de Atapuerca hace 400 mi años. Obviamente son recreaciones, pero, al menos a mí, me trasmiten una sensación difícil de explicar. Mezcla de ternura, cariño y admiración porque, gracias a su lucha por la supervivencia, tú y yo estamos aquí. Y me recuerda que siempre hemos sido y seguiremos siendo humanos.

No tuvieron una vida fácil. Miguelón murió de una infección severa al romperse la mandíbula.  Algo que hoy en día tiene una cura fácil, pero que hizo de las últimas semanas del pobre Miguelón un auténtico infierno. No podía ni alimentarse, y otros miembros de la tribu tenían que masticar la comida por él, triturándola para que pudiera digerirla (no; la batidora no estaba inventada).

Llevamos cuidando de nuestros familiares, amigos, tribus, desde que estamos sobre la faz de la tierra. Hemos desarrollado toda suerte de técnicas y medios para aumentar nuestra esperanza y calidad de vida.  Y hemos pasado del conocimiento tribal, del cuidado de los que nos rodean, a un conocimiento global  y acceso a recursos en todo el planeta. Pero no debemos olvidar que somos humanos.

De hecho la evolución del conocimiento médico es brutal. Si en 1900 hicieron falta 150 años para duplicar nuestro conocimiento de la medicina, ¡se estima que en 2020 se duplicará cada 2 meses y medio!

Evolución del conocimiento adquirido en medicina

 

La evolución de la medicina ha sido lenta, si pensamos en el largo plazo desde el pobre Miguelón, pero como se observa en la gráfica anterior, el crecimiento del conocimiento está creciendo exponencialmente. El mundo de la Sanidad está viviendo una auténtica disrupción gracias, entre otros, a la capacidad de recoger y procesar información (Big Data) y a la inteligencia artificial.

Ante esta “vorágine” tecnológica, hay quien cree que la humanización de la sanidad está en peligro. Todo lo contrario.

Humanización en salud

A este respecto os recomiendo dos lecturas que serán de vuestro interés:

Big Data y Salud. El poder terapéutico de los datos.

Publicado en el suplemento Tercer Milenio de Heraldo de Aragón, escribí este artículo junto a mi compañera Maole Cerezo (y con la inestimable ayuda, como siempre, de Pilar Perla, coordinadora de dicho suplemento.

En él hablamos de las nuevas tendencias en medicina: desde las múltiples aplicaciones del Big Data (con casos de éxito recientes, como el implantado por GMV para Servicio Gallego de Salud), la telemedicina (o teleasistencia, para ser más genéricos), Internet de las Cosas, los wearables o la digitialización de los sistemas sanitarios.

Humanizar la salud con los datos del paciente

Entrevista a Carlos Royo, Director de Desarrollo de Negocio de Sanidad en GMV. Siempre es un placer escuchar a Carlos, y en esta entrevista saca su lado más pedagógico. En dicho artículo, Carlos habla sobre los retos de la medicina (“tener tecnología del siglo XXI, con procedimientos del siglo XIX y mentalidad del siglo X“) y su futuro (“nos dirigimos al mundo de la medicina preventiva, personalizada, participativa y predictiva“).

Lectura imprescindible que ayudará a entender y ser optimista en lo que respecta a la humanización en salud.

Tecnologías como la Internet de las cosas (con sus “primos”, el Big Data y los wearables) y la inteligencia artificial no van a despersonalizar la medicina. Al contrario, van a permitir dar un paso de gigante en la humanización en sanidad.

Que la imagen de cabecera de un artículo sobre tecnología y salud sea de una austrolopiteco y un homo heidelbergensis puede parecer extraño.  Pero esas imágenes nos recuerdan que somos humanos. Desde nuestros principios. Y que lo seguiremos siendo. También en lo que respecta a cómo cuidamos y gestionamos nuestra salud.

4s comentarios

    1. Cierto, pero ese es otro debate (igualmente de importante).

      De todos modos las nuevas tecnologías permitirán la optimización de recursos: muchos casos pueden ser atendidos remotamente, desde casa, sin saturar salas de urgencias o agendas médicas.

      Y preventivamente también. Si eres capaz de anticipar que un paciente va a desarrollar una enfermedad, puedes tomar medidas preventivas que eviten o palíen el desarrollo de la misma, y con ello la hospitalización.

      Pero me temo que el recorte actual en Sanidad no es debido a la tecnología, sino a la ideología 🙁

      ¡Gracias por aportar!
      8)

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