Big Data y el Demonio de Laplace

Datos, datos, datos, datos, … Producimos ingentes cantidades de datos. Y no solo con ordenadores y dispositivos móviles a través de Internet y las redes sociales. Hoy en día casi cualquier cosa genera datos: coches, máquinas industriales, electrodomésticos, … Y se pueden comunicar con los demás gracias a la Internet de las Cosas (IoT, Internet of Things).

El viejo sueño de Laplace hecho realidad. Como otros muchos físicos de la época (y aún posteriores) Laplace sostenía que todo en el Universo está sujeto a las leyes de Newton, y que un hipotético ser (un demonio) que supiera en un momento dado la posición y velocidad de todas las partículas del Universo, sería capaz de predecir el devenir del mismo. Mecanicismo y determinismo en estado puro.

Big Data y el Demonio de Laplace
Fotografía por Helen Simonsson (https://flic.kr/p/b5W8rc). Algunos derechos reservados por la autora

¿Existen algún demonio de Laplace? Compartiendo mensajes en las redes sociales, portando un móvil, estamos dando constantemente información sobre nuestra posición y velocidad (¡Google sabe cuándo y dónde aparco!). Vale, no soy una partícula, pero sirva como ejemplo que hay frigoríficos que escanean códigos de barra de productos (y avisan cuando se espera que se acaben, o caduquen). Y microsensores con capacidad de rastrear multitud de propiedades físicas del mundo que los rodea y con una llamada autoconsciencia. Esta capacidad de conocer, hace no tantos años, era inimaginable. El sueño de Laplace, próximo a convertirse en realidad.

Con una enorme diferencia (pardonnez-moi, Monsieur Laplace). El mundo no es determinista. El mundo no es mecanicista: incluso a nivel atómico solo podemos hablar de probabilidades de que algo suceda, no de certezas. Justo como los algoritmos predictivos que tratan de averiguar nuestro comportamiento como consumidores, cómo evolucionará nuestro cuadro médico, cuándo se va a cometer un delito. Nos dan hechos probables, no certezas.

El demonio de Laplace y el determinismo sustituidos por la Internet de las Cosas (¿y de los Pensamientos?), y los algoritmos predictivos y minería de datos. Laplace estaba equivocado. Pero, quizá, no tanto.

5s comentarios

  1. Angel, me temo que el del anuncio va a tener razón como tu amigo Laplace. El secreto está en la masa. A la gran masa, a las rutinas de consumo y otras variables creo que si que se las puede predecir y controlar y las tecnologías van a ayudar a ello, IoT,Big Data y resto necesitan una masa de datos y de personas para actuar. El tema está en que el beneficio de ser masa controlada se reparta socialmente, si no jugamos, y algunos nos podemos convertir en el increíble Hulk, que es otra Masa muy distinta. Por el cabreo de que nos controlen, digo. Saludos.

    1. Gracias Alejandro.

      Asusta. No te falta razón, pero asusta. A nivel “macroscópico” tienes razón, y ya está funcionando (no es ciencia ficción). A nivel individual, habrá cosas que sí y que no.

      Queda un camino por andar, pero en algún momento alguien deberá plantearse las cuestiones éticas de todo esto.

      ¡Gracias por aportar!
      8)

¡GRACIAS POR COMENTAR!