¡Yo de mayor quiero ser un C-level executive! Pero de los que faltan en la empresa

Al margen de futbolistas, bomberos, médicos y enfermeras, la profesión de jefe también cuenta con bastante popularidad desde la más tierna infancia. O, ya que como sociedad estamos adoptando toda clase de americanismos (como lo de las gorritas de metro y medio de altura y visera para dar sombra a todo el continente africano, que es para hacérselo mirar), podíamos decir que muchos niños, de mayores, quieren ser C-level executives.

No, no es broma. En las culturas anglosajonas, se utiliza el C-level executive (o C-level suite) para referirse a los puestos de la alta dirección, al empezar por la palabra Chief. Por ejemplo, algunas empresas están dirigidas por un CEO (Chief Executive Officer), que en la cultura hispana no es más que el Presidente Ejecutivo o el Director General (dependiendo de las empresas). O del CTO (Chief Technology Officer), el Director de Tecnologías (o Director Técnico) de toda la vida. O sea, C de Chief. De Jefe.

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Por supuesto hay muchos más: el Director Financiero es ahora el CFO (Chief Financial Officer) y el Director de Operaciones el COO (Chief Operations Officer).

Hay algunos más recientes, como el Director de Innovación (CIO, Chief Innovation Officer). Aunque el CIO puede ser también el Chief Information Officer, responsable de las tecnologías de la información (IT) corporativas. Claro que, puestos a liarla, también tenemos los CISO (Chiief Information Security Officer), responsables de la seguridad de la información. ¡Menudo lío! El desbarajuste es tal que algunas siglas se refieren a infinidad de puestos. Por ejemplo, CCO puede ser Chief Compliance Officer (para asuntos regulatorios), Chief Customer Office (clientes), Chief Communications Officer (comunicaciones) e incluso Chief Creative Officer. Éste último sí mola.

Los C-level que faltan

Tanta C y tanto acrónimo por el medio me llevan a pensar en qué puestos ejecutivos deberían ser creados para tener empresas más humanas, y por tanto más competitivas.

Por ejemplo, ¿no sería necesario un CMO, un Chief Motivation Officer, cuya responsabilidad fuera que las personas de la organización estuvieran motivadas? ¡Motivadas, pero no por decreto! Debería trabajar conjuntamente con el CECO (Chief Employee Care Officer), encargado del cuidado de las personas y del CCCO (Chief Company Culture Officer), a cargo de la cultura corportativa. O del Chief Sense of Humor Officer, el CSHO, puesto que el sentido del humor es tan importante en el puesto de trabajo. O el Director General de Compromiso, el CCO (Chief Commitment Officer). Incluso podríamos aglutinar todas estas responsabilidades en el CPO (Chief Persons Officer).

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También podemos redefinir los existentes: el CEO podría ser el Chief Enthusiasm Officer, el Director General para el Entusiasmo. O la empatía (Chief Empathy Officer). Y el CIO, el Chief Inspirational Officer, el Director General de Inspiración.

Los C-level que no deben existir

Puestos a crear, también deberíamos erradicar algunos puestos oficiosos que circulan por ahí (que permiten entender la C en “un sentido más amplio”; ahí dejo la reflexión).

Por ejemplo, algunas empresas están dirigidas por otro tipo de CEOs, como los Chief Everything Officers, los Directores General de Todo-lo-que-se-menea. O hay mucho CBOO, Chief Blaming Othes Officer, el director de echarle la culpa a los demás. O el CDO (Chief Demotivational Officer), encargado de desmotivar a todo el personal.

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A menor escala tendríamos el CMUO, o Chief Unuseful Meetings Officer, el director encargado de que las reuniones sean inútiles e improductivas.

La lista de las Cs que se deberían crear, y las que se deberían erradicar, es casi infinita. Si queréis jugar otra vez al Un, Dos, Tres con el hashtag #directivosConC estáis invitados 🙂 .

16s comentarios

    1. Pues me has pillado 🙁

      Un truco que uso para traducir cosas en mirarlas en castellano en Wikipedia y, en la columna de la izquierda, mirar el artículo correspondiente en el idioma al que quiero traducirlo (¡si existe!)

      Wikipedia me dice que sería Works Council (CWVO en nuestro caso), aunque la vedad lo del WC queda fatal 😛

      Lo dejamos en CCE 🙂

      ¡Gracias #Jerby!

  1. Me acaba de venir a la memoria el día en que mi hijo, cuando tenía tres añitos, descubrió su vocación:

    – Mamá, ya sé qué quiero ser de mayor
    – Me alegro, hijo. ¿y qué quieres ser?
    – Jefe
    – ¿Pero jefe de qué?
    – De lo que sea, pero jefe. He descubierto que me gusta mandar

    Ahora tiene 15, y lo que ha descubierto es que no le gusta que le manden.

    1. ¿Recuerdas un anuncio (no recuerdo de qué) que salía un niño diciendo “¡¡Yo quiero ser jefe!!? Es de hace muuuuuchos años.

      Aunque esto es tema de otro artículo, pertenezco a una generación en la que nos vendieron la moto esa de “tú estudia que así serás jefe y estarás todo el día con los pies encima de la mesa sin hacer nada” (como en el anuncio). MEN-TI-RA. Desde luego el puesto es más mucho más cómodo que una inmensa variedad que uno pueda imaginar. Pero ni todo el mundo quiere/puede/debe ser jefe, ni se está sin hacer nada.

      Y no sigo que me enciendo.

      Seguro que si tu hijo quiere ser jefe, lo será. Y no me cabe la menor duda de que le estáis transmitiendo los valores adecuados para ello, al margen de las capacitaciones personales. Pero es todavía otro tema … 🙂

      1. ¡jajajajajaj! No recuerdo ningún anuncio así, pero por lo que veo, no cumplió su objetivo final… recordar la marca ¡jajajajaja!

        Nos vendieron muchas motos y nos las siguen vendiendo…

        El tema de los hijos, mejor lo dejamos para nuestro encuentro 🙂

  2. Muy bueno Ángel.

    Cuando empecé a trabajar con ejecutivos en Estados Unidos recuerdo que me volvían loca, no dicen recursos humanos dicen “eich ar” es decir HR y todo así. Una nota se dice C-Level pero más C-Suite, de hecho mis clientes son casi siempre C-Suite, algunas veces nivel manager, pero menos.

    Un secreto muchas veces dicen siglas que no saben lo que significa, me ha pasado muchas veces preguntar y que se queden a cuadros.

    En realidad, te puedo decir que a nivel de C-Suite en Estados Unidos la motivación es un requisito imprescindible, no sueles llegar ahí si no sabes cómo impulsar a tu equipo y hacer que crezcan profesionalmente. Se considera que si no lo hacen no van a ser capaces de sacar lo mejor del personal y el talento acabará yéndose, un gran problema en Estados Unidos porque le cuesta a las empresas muchísimo dinero. He tenido clientes que sólo querían coaching para mejorar las carreras de sus equipos…Es una de las razonas por las que casi todos los directivos a partir de cierto nivel tienen coaches.

    1. ¡Muchas gracias Ana por las aclaraciones!

      Había léido lo del C-suite, pero mi contacto con la cultura americana es escaso (me muevo más a nivel europeo).

      Interesante la cultura (si se le puede llamar así) de fomentar la carrera profesional de los demás para progresar en la propia. No soy tan ingenuo como para pensar que les sale a todos del corazón, pero al menos como “regla del juego” está más que bien.

      Tu comentario me recordaba a algo que me contó un amigo (experto en HR :D) el otro día sobre el concepto de Employee First, Customer Second (http://www.forbes.com/sites/karlmoore/2012/05/14/employees-first-customers-second-why-it-really-works-in-the-market/). Si no recuerdo mal (tengo que leerme el libro), entre otras políticas que se proponen, uno no es promocionado hasta que tiene reemplazo. Y no precisamente propuesto por la dirección, sino formado por el propio aspirante en el equipo. Preocuparse por tu equipo en beneficio propio, de la empresa y del propio equipo (el orden es irrelevante)

      Viendo el nivelazo al que trabajáis muchos de mis lectores, da vértigo meterse en temas de los cuales uno simplemente ha leído, o tiene unas vivencias muy particulares Pero si al menos siembro el debate, o una semillita para seguir investigando …

      Saludos,
      Ángel

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