¿Por qué los ingenieros de software cavan zanjas (y pican código)?

El otro día hice un singular descubrimiento. Veréis. Resulta que los Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos no tienen una asignatura sobre cavar zanjas. Y no he mirado los planes de estudio, pero sospecho que los arquitectos tampoco. Es cierto que una vez que terminas la carrera, saber, lo que se dice saber, sabes de poco o nada. Pero, además, resulta que un ingeniero de caminos o un arquitecto no saben cavar una zanja. O manejar una excavadora, una grúa, un martillo neumático, … Y esto, a un ingeniero de software, le debería sorprender.

Ingenieros de software, a picar código

Eh aquí la contradicción. Un ingeniero software sabe, o le han enseñado, no sé cuántos lenguajes de programación. Supongo que para hacer lo que en en el argot se llama picar código (obsérvese la sutil coincidencia).

picar código

Pero poco, o nada, sobre cómo idear, planificar, desarrollar y cerrar un proyecto de desarrollo de software. Si a eso le añadimos que muchos llegan a la carrera con vocación de desarrollar software en sus casas, o a lo sumo con amigos (muy loable, por cierto), es decir, con una formación de “desarrollo de garaje”, la cosa va a peor.

Sin embargo a un Ingeniero de Caminos o un Arquitecto sí le enseñan qué es un proyecto y todas sus fases. Resulta que en ingeniería de software estamos, por un lado, bebiendo de las buenas prácticas y costumbres de lo que el hombre lleva haciendo miles de años (construir cosas, hacer vino), pero no llevamos esas enseñanzas a los planes docentes. No al menos al nivel necesario.

¿Por qué sucede esto? No quiero hacer mucha sangre con el tema pero, en mi opinión, la organización de las carreras (y, en general, de todo el sistema educativo) y planes de estudio en España deja mucho, muchísimo, que desear.

Conclusiones

¿Estamos formando profesionales o contenedores de información? Tuve la inmensa suerte y el honor de ser alumno de Don Mariano Hormigón, eminente especialista en historia de la ciencia. En una ocasión nos dijo que cualquier alumno de una Universidad española que realmente supiese un 10 o un 20% de las cosas que se enseñan en cualquier universidad sería un genio a la altura de Platón y Aristóteles.

A ver si estamos enseñando demasiadas cosas, y muchas de ellas no se necesitan. Quizás, quizás, quizás sería mejor una mayor especialización y formar a un ingeniero software en aquellas cosas que aportará más valor: diseño de sistemas, metodologías, dirección de proyectos, … Con otros profesionales se está haciendo, así que a lo mejor no es tan complicado.

¿Comentarios? ¿Alguien quiere desahogarse a gusto? 🙂

19s comentarios

  1. Hola Ángel,
    si es que estas cosas no tienen remedio.
    El que ha diseñado el plan de estudios se ha pasado la vida en la universidad. De empresas ni idea.
    Yo no sé en el mundo anglosajón que parece como que todo es más práctico. Pero, generalmente se habla de esos países como que tienen un nivel teórico inferior al nuestro. Yo le escuché a un español en Inglaterra decir: “Entran sin tener ni idea y salen sin tener ni idea”. Nosotros y nuestra idiosincrasia.
    Si ahora los grados son de cuatro años yo pondría dos de teoría y dos de práctica. La universidad debería ser una punto medio entre los estudios y el trabajo, cuando la realidad es simplemente que la universidad es estudio puro más difícil que lo del instituto.
    Supongo que como la mayoría de la gente ha ido encontrando algo pues al final te olvidas, pero es una cosa por la que habría que quejarse, que no se nos está dando gratis. Los jóvenes de ahora están más rebotados porque ven que no tienen oportunidades, que mandan cv y nadie les llama. Pero bueno, aunque igual menos, eso hace años ya pasaba.
    Abrazos 🙂

    1. ¡Gracias Carolina!

      Este es un tema recurrente en el blog, y ha vuelto a salir una vez más a raíz de una experiencia personal.

      Uno de los problemas que hay . Y es que muchos (¡la gran mayoría!) de estudiantes de carreras científicas terminan trabajando en ingeniería. Y no pocos ingenieros (¡y “científicos”!) terminan en marketing, RRHH o con responsabilidades de dirección. Por una lado entiendo que un físico es un físico, y debes enseñarle física. Pero la realidad es mucho más tozuda, y preparar a un profesional debería cuando menos incluir una visión más global. Y no solo a golpe de talonario con másters caros para los que, probablemente, no esté preparado/a.

      Es mucho más que eso.

      ¡Gracias por aportar!
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      1. Me parece que desde que estalló el boom de las ingenierías, hace unos años ya, a los titulados de la facultad de ciencias ya no se les quiere en las empresas.
        Mi padre estaba en telefónica trabajó con muchos físicos y matemáticos, era lo que había en Zaragoza hace años. Pero ahora dudo mucho que para el mismo trabajo quieran esas titulaciones. Y la tecnología de vanguardia salía exactamente igual.
        Los compañeros de mi marido que acabaron en empresas la mayoría son programadores en consultorías. De traca esa salida para la carrera de físicas.
        Igual tu experiencia es otra. La mía te puedo decir que es hartarme a mirar ofertas de empleo y he visto muy pocas para matemáticos y físicos para empresas.
        Abrazos 🙂

        1. ¡Uf! Es un tema complicado, Carolina. Yo he tenido suerte y me he podido dedicar a cosas bastante relacionadas con lo que estudié. Pero es verdad que la mayoría de plazas que se ofertan son de programadores, y algunas de analistas o programadores. Y más en una ciudad “pequeña” como Zaragoza (pequeña en comparación con Madrid o Barcelona, principales focos de atracción de empleo en tecnología).

          Conozco muchos físicos y matemáticos con brillantes carreras profesionales en el mundo de la consultoría y sistemas, en puestos de mandos intermedios y directivos. Pero me temo que en esto impera la ley de la oferta y la demanda, más que las posibilidades o las enseñanzas de la universidad.

          En cualquier caso, es un tema espinoso, y cada cual lo percibe según como le vayan las cosas.

          ¡Gracias por aportar!
          8)

  2. HOLA
    En Colombia es iguak que es españa. Los ingenieros salimos solo con un titulo de ingeniero. Pero es peor el titulo dice Ingeniero de sistemas. Y sistemas y en la sociedad piesan que conoces cualquiere sistema y hay miles de sistemas. Unir la universidad con la empresa esta muy lejos . Eres mas valorado cuando tienes certificaciones en un producto akgo que es peor. Porque nos volvemos marketeros de las grandes compañias de software. Pienso que debemos aprender mas a levantar los requerimientos de un problema y aprender esa experiencia. Saludos desde este pais Cafetero

    1. ¡Gracias Alexander!

      Ya veo que el problema es bastante común, y no exclusivo de España.

      De tu comentario, déjame destacar la frase Eres mas valorado cuando tienes certificaciones en un producto algo que es peor. Porque nos volvemos marketeros de las grandes compañías de software. No puedo estar más de acuerdo con eso (¡lo tuiteo!). Sin menospreciar los conocimientos y valía de muchas de esas certificaciones no son más que otra forma de negocio que se han buscado las grandes firmas.

      Es un placer que me leas desde Colombia. Aunque las estadísticas del blog dicen que la mayoría de visitas son de España, hay un porcentaje importante de México, Perú y Colombia. Aprovecho para mandar un saludo a todos los que me seguís desde tan lejos.

      ¡Gracias por aportar!
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  3. Muy buenas, Angel.
    Yo solo estoy a medias de acuerdo contigo en esta ocasión.
    Entiendo que te refieres a los ingenieros que salen actualmente de las facultades, ¿verdad?
    Como sabes yo estudie informática en la UPM y no se si era por el plan de estudios o porque era la facultad que mayor recorrido tenía en esta especialidad el caso es que además de la programación en distintos lenguajes y con distintas metodologías teníamos un curso entero de Ingenieria del Software. Y allí lo que se trabajaba era el ciclo de vida de los proyectos, utilizando distintas herramientas, y con una visión completa y global del tema. De hecho en esa asignatura no se picaba nada de código, pero las especificaciones, la planificación, la gestión de riesgos,… Eran la clave para superarla.
    De hecho una parte del examen (si no lo recuerdo mal) era presentar un proyecto en grupo de 4 personas. Tenias una hora para ponerte de acuerdo sobre el ejercicio que te pedían y tenias que presentar un plan de proyecto. El objetivo, por tanto, era ser capaz de coordinarse con un grupo de personas para dar una solución consensuada al problema, aunque no fuera la mejor solución del mercado.

    Por lo que conozco no he visto muchos ejemplos parecidos y me parece que es necesario tenerlo en cuenta.

    También considero que ser monaguillo antes que fraile te ayuda a tener una visión amplia de la realidad y no pedir imposibles o con incoherencia. Por lo que apoyo el equilibrio entre picar código y tener la visión para gestionar un proyecto de desarrollo.

    Un abrazo y muchas gracias por generar debate en torno a estos temas.

    1. Gracias José Manuel,

      Así me gusta. Que me lleven la contraria 🙂

      Intencionadamente no he hecho un estudio de los planes de estudio de ingeniería informática. Sí conozco más en detalle los planes de Físicas (soy Vocal del Colegio Oficial de Físicos) y Químicas (por un familiar que está estudiando). Entre nosotros, la cosa “flojea”, y no en el sentido adecuado (según mi criterio).

      Yendo a la ingeniería informática o de software, he “gugleado” un poco y me he encontrado esto:

      Grado de Ingeniería de SW Disponible en http://www.upm.es/sfs/Rectorado/Vicerrectorado%20de%20Alumnos/Informacion/Planes%20de%20Estudio/Planes%20Nuevos/61IW_GradoIngenieriaSofware_2014-15.pdf. Una única asignatura de Gestión de Proyectos y Riesgos, que no es obligatoria, de 6 créditos (sobre un total de 240, es decir, un 2.5% de los contenidos, a lo bruto). No he entrado a analizar los contenidos de las demás, y puede que haya temas transversales, pero de salida no parece que le den mucha importancia (sí a BBDD, redes de ordenadores, gestión de sistemas, …)

      Grado de Ingeniería Informática Disponible en http://www.upm.es/sfs/Rectorado/Vicerrectorado%20de%20Alumnos/Informacion/Planes%20de%20Estudio/Planes%20Antiguos/10II_GradoIngenieriaInformatica_2015-16.pdf. No he visto ni una asignatura que sugiera algo sobre gestión de proyectos (sí implantaciones), a no ser que esté diluida en otras (ej, a martillazos en ingeniería de software).

      Con lo que me dices, y teniendo en cuenta mi experiencia en otras carreras (como ya he dicho antes), la cosa no pinta bien.

      Quizá analizando más en profundidad se “desfaga el entuerto” pero por los comentarios que estoy recibiendo en el blog y las redes …

      Cuando menos, no es obvio.

      ¡Gracias por aportar!
      8)

  4. Hola Angel,
    Creo que el problema radica en que los estudios universitarios están muy alejados de la empresa, nada de prácticas obligatorias, y poco o nada de laboratorio. Se ganaría mucho en experiencia y conocimientos si las carreras fueran más agiles y más cercanas a la realidad.
    Es una lástima que un titulado superior tenga muchos conocimientos teóricos pero esté en pañales a la hora de encontrar un trabajo.
    No se si los planes de estudio han cambiado con el plan Bolonia pero en mi época la cosas estaba bastante mala. Yo empecé la carrera ya trabajando y no estaba para tonterías ni para politiqueos, fue una de las mayores decepciones…. es posible que los métodos estén obsoletos pero no se logrará nada si se siguen planificando planes de estudio en despachos en lugar de buscar las necesidades de las empresas.
    Un abrazo!!!

    1. Muy buenas, Juanan.
      Leyendo tu comentario me surge un dilema que me ronda desde hace tiempo: ¿tiene la universidad que estar al servicio de las empresas?
      Por un lado creo que las universidades aportan un conocimiento y unas relaciones (que aunque ahora hay otras formas de conseguir algo similar) dificiles de conseguir en otro contexto. Muchos de los que pasamos por ellas esperábamos que nos permitieran acceder a mejores opciones dentro del mundo laboral, aunque la mayoría de nosotros desconocíamos qué era el mundo laboral y lo que nos esperaba.
      Yo, al contrario que tú, preferí finalizar la etapa universitaria antes de enfrentarme a la realidad posterior (es una opción tan válida como la que tu mantuviste). Y al llegar a trabajar me enfrenté con una situación que ya me había adelantado algún profesor:
      – existen empresas que buscan expertos en un área concreta, con estudios universitarios y salarios de becario. Ante estos lo tenemos dificil porque durante la universidad ves muchas cosas, a nivel muy global pero no llegas a tener un conocimiento profundo de algo que te aporte la experiencia necesaria para incorporarte al mundo laboral (a no ser que por tu cuenta te hayas preocupado del tema).
      – por otro lado están las empresas que buscan personas con un perfil universitario y que ya se encargan de formarte ellas en lo que consideran necesario para desempeñar tu labor. A este segundo grupo me dirigí yo, ya que los conocimientos adquiridos me ayudaban a plantear temas de una manera más global y teniendo en cuenta más factores que los asociados a una solución concreta.

      Por tanto, yo creo que las universidades y las empresas deberían estar más alineadas, pero teniendo en cuenta que la labor de la universidad no es generar mano de obra cualificada para la empresa, sino personas con amplias capacidades de cuestionarse lo que hacen, por tener una visión más amplia del negocio/sector al que se incorporarán. Y las empresas deberían invertir en que las universidades incorporen elementos que les puedan ser útiles en el desarrollo de personas que posteriormente son potenciales colaboradores suyos (y no me refiero a crear becas ni contratos de formación).

      Angel, creo que esto da para una serie de artículos y un largo debate.

      1. la labor de la universidad no es generar mano de obra cualificada para la empresa, sino personas con amplias capacidades de cuestionarse lo que hacen, por tener una visión más amplia del negocio/sector al que se incorporarán.

        ¡Plas, plas, plas! ¡Lo tuiteo!

        No se puede resumir mejor. Efectivamente, las universidades no son las canteras de las empresas, pero hay cosas que sí deberían inculcar. Por ejemplo (esto ocurre mucho en Ciencias) que las empresas no son ONGs. Que no hacen “lo que les mola” sino le que da dinero.

        Ya decía antes que un físico debe saber física, no gestión de proyectos. Pero aún dedicándose a la investigación si deberá gestionar proyectos de I+D (si no, malo malo).

        Da para mucho debate, sí.

        ¡Gracias por aportar!
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    2. ¡Gracias Juanan!

      Las buenas noticias son que conozco algunos profesionales de la empresa que imparten clases en la universidad, tanto en las carreras como en másters.

      Ignoro la libertad de cátedra que puedan tener, pero al menos son noticias esperanzadoras.

      ¡Gracias por aportar!
      8)

  5. Hola Ángel,

    Por una vez voy a disentir un poco de lo que entiendo como mensaje central de tu artículo.

    Yo no creo que el problema sea especialmente de los planes de estudio, más bien creo que es de la predisposición del profesor hacia la asignatura, que termina haciendo que los alumnos entiendan dónde, por qué y para qué son útiles los conocimientos que está intentando transmitirles.

    Recuerdo que hace como 10 años, cenando con algunos ex-compañeros de carrera, uno de ellos se quejaba de que los fontaneros ganaran más que él, cosa que le producía urticaria. Después de discutir un buen rato y llamarnos de todo, las copas nos hicieron coincidir en el servicio, y acompañando la estancia con afirmaciones filosóficas de pacotilla, que imagino que ambos interpretábamos como haber dado con la esencia del conocimiento, sonó una vibración en la tubería de su “mingidor”, después de que se descargara el agua de la cisterna.

    Ante este ruido mi ex-compañero dijo “¿ves? ganan más que nosotros, y ni siquiera saben poner una tubería”. Le pregunté: ¿sabes qué es lo que has escuchado?
    “Un ruido” me dijo.
    No, siento decirte que no es un ruido. Se llama “Golpe de Ariete”. Lo estudiaste en Mecánica de Fluidos, pero no parece que la explicación que nos dieron te importara especialmente, y, aún después de esto sigues pensando que los que ajustan las tuberías, sin haberse hartado de calcular el esfuerzo de las vibraciones asociadas, no tienen derecho a ganar más que tú, que ni siquiera te acuerdas de por qué sucede.

    Esta batallita, casi al estilo de abuelo Cebolleta, es para tratar de traer a colación lo que creo que es el problema de la Universidad en España. Mucho más que nuevos planes de estudio, lo que necesitamos son profesores enamorados de sus asignaturas, del conocimiento que puedan transmitir a sus alumnos, de la motivación y el valor que de cada comentario suyo puedan extraer los alumnos.

    Otra anécdota, aunque esta vez en segunda persona.

    Un buen amigo era profesor de Topología en Matemáticas. Su mujer, más brillante que él (y él lo es mucho) consiguió un trabajo excelente en Estados Unidos y decidieron irse ambos.

    A las pocas semanas de estar en Estados Unidos, también el consiguió un trabajo como profesor nuevamente de Topología, en Carnagie Mellon. Llegó el momento del primer examen y, cómo no, hizo lo que mejor sabía hacer. Suspendió al 92% de los presentados.

    Ante tamaña barbaridad, le llamó el director del departamento a su despacho para preguntarle “¿Qué ha pasado?”

    El respondió, ufano, como cualquier profesor español en su caso “no puedo aprobarles si no tienen el nivel necesario y esta asignatura es compleja”.

    El Director del departamento fue muy claro en su respuesta “Por supuesto que no estamos aquí para aprobar a quien no tiene el nivel necesario, pero, ¿para qué crees que te hemos contratado a ti? ¿Para que suspendas a toda la clase? ¿Para que les regles los aprobados? ¿O para que, sin renunciar al nivel de los conocimientos exigidos, aprueben el 92% de los alumnos?”.

    La conclusión. Mi amigo dijo que en la vida había aprendido tanta Topología como en aquél semestre, descubriendo cómo podía hacer que los alumnos aprendieran y alcanzaran el nivel, con SU AYUDA, y no A PESAR DE ÉL.

    Resumiendo, que creo que ya he aburrido hasta el infinito, y más allá, que lo que necesita la Universidad española es mejores profesores y no tanto cambios a los programas de estudios y, por favor, si alguien decide cambiar los planes de estudios para adaptar los grados de 4 años, a 2 de formación reglada y 2 de prácticas en empresas, que no llamen a eso carrera universitaria. Para eso hace yo muchos años que tenemos la Formación Profesional.

    La Universidad, en mi opinión, y a juzgar por un comentario que incluyes en una de tus respuestas, lo que debe de preparar es personas con capacidad para pensar, utilizando las mejores técnicas en cada caso, para dar respuesta a problemas, antiguos, los más de ellos, o nuevos, en ocasiones y no carne de cañón para las empresas.

    Si empezamos a considerar que lo que la Universidad no da, la empresa lo concede. Me cuesta imaginar directivos peores y menos capaces de los de un porcentaje altísimo de las empresas del sector en España. Son por lo menos, en la mayoría de los casos, tan malos como los profesores de universidad.

    Mil gracias por darme esta oportunidad de desahogarme. Casi ya puedo salir a tomar un par de vinos tranquilo.

    Saludos,

    José Luis

    1. ¡Muchas gracias José Luis!

      La respuesta es sumamente interesante, y estoy totalmente de acuerdo con ella. Efectivamente no (solo) se puede echar la culpa a los planes de estudio, sino que hay mucho en la actitud del “enseñante” y del “enseñado”.

      Hay un libro excepcional de Richard Feynman (“¿Está usted de broma, Sr. Feynman?”) que creo que te gustará, y que contiene algunas anécdotas y conclusiones como la que relatas. De hecho, le dediqué un artículo (http://www.elmiracielos.com/estrategia/como-no-se-debe-preguntar-no-al-menos-a-richard-feynman/). Feynam ha sido una de las personas más brillantes e interesantes de la Física del siglo pasado (premio Nobel). Cuenta en el libro cómo, en una de sus múltiples visitas a Brasil, le llevaron frente a un alumno supuestamente brillante en Física. Bastaron un par de preguntas para que se diera cuenta de que tan solo había memorizado las ideas, no entendido ni “visualizado” en la práctica lo que realmente había detrás de aquello (la historia completa está en el libro).

      El ejemplo de tu amigo y la topología lo he vivido en mis propias carnes. Llevo algún tiempo dando formación en empresas, sobre temas de gestión de proyectos fundamentalmente, y el ejercicio que tienes que hacer para explicar de manera que se interiorice la necesidad y cómo adaptar las cosas a cada realidad de las empresas, es brutal.

      Y, sí, en un país cuyo tejido empresarial es básicamente las PYMES, tenemos mucho que mejorar en la dirección. Me he encontrado con personas absolutamente brillantes, pero también con algunas que tendrían mucho que reflexionar: en visión empresarial y en estilo de dirección.

      ¡Gracias por comentar! Puedes desahogarte cuando quieras 🙂

      ¡Un abrazo!
      8)

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