Demasiado ocupados para mejorar

Me llega vía LinkedIn la siguiente imagen (cuyo origen podría estar aquí).

Demasiado ocupado para mejorar

Hay mucha, quizá demasiada, razón detrás de esto. Y no solo en la empresa, sino también en la sociedad. Los problemas inmediatos, lo que estamos sufriendo, no se resuelven ni aún poniendo delante de nuestras narices la mejor de las soluciones. Y no es que no queramos hacer nada, es que ni nos molestamos en mirar lo que nos está ofreciendo otro.

Cuando las cosas no funcionan, se impone establecer los procesos y procedimientos necesarios para que todo marche como se espera. Sin embargo, la propia vorágine que nos envuelve supone un obstáculo. ¿Paramos y corregimos, a riesgo de que solo tenga solución en el medio plazo? ¿Apretamos los dientes “y si eso ya veremos”?

Se suele optar por lo segundo. Se buscan resultados a corto plazo, sin pararse a pensar si realmente podemos gestionar los posibles retrasos y sobrecostes iniciales que supone cambiar la forma de hacer las cosas.

A mí me gusta más una solución intermedia (figuradamente hablando). Ponerse a empujar el carro con los otros, pero dejando las ruedas a la vista, en el carro, para que no pasen desapercibidas. Nadie podrá acusarte de no colaborar, de no buscar la solución al problema de “aquí y ahora”. Y nadie podrá acusarte de que no le has enseñado la rueda.

Print Friendly, PDF & Email

11s comentarios

  1. En mi opinión, es más una cuestión de ‘ombligos’. Me explico; en vez de mirar hacia delante y a los ojos de nuestros compañeros de equipo, preferimos seguir mirándonos el ‘ombligo’… de ahí, salen las ‘ruedas cuadradas’, los ‘cuellos de botella’,…

    @empleopositivo

    1. Gracias #Jerby!

      En realidad son dos problemas. Uno, estar más pendiente del extintor que de retirar el matojo. El corto plazo frente al medio. El otro, el que comentas sobre mirarse el ombligo. Lo he visto a muchos niveles, y casi siempre asociado a la arrogancia de creerse el mejor y el que más sabe. Eso está relacionado de hecho con el tema del siguiente post (http://elmiracielos.com/2014/03/27/dirigir-es-facil-con-los-ojos-cerrados/)

      ¡Gracias por comentar!

  2. No sé si la cosa será en parte que lo urgente se come lo importante, o que lo urgente se come el tiempo necesario para aplicar alguna mejora. Si es que… yo creo que habría que ir menos agobiados de trabajo.

  3. Gracias, Angel, por tu acertada reflexión. Eso sí, yo matizaría la solución intermedia que planteas: no sólo se trata de “dejar las ruedas a la vista”, sino también de procurar resolver lo importante, aunque sea poco a poco, aprovechando los (pocos) valles entre urgencia y urgencia.

    1. Gracias Belén!

      Efectivamente hay que llegar a un compromiso entre el medio y el corto plazo. Si el incendio (figuradamente hablando) está causado por una lata de gasolina, habrá que apagarlo, pero también tratar de cerrar la dichosa lata para que no se reproduzca.

      Gracias por comentar!!!

  4. Hola Angel

    Tu solución intermedia me ha gustado, pero encontraba algo que no me termina de convencer. La he reflexionado un poco y me he percatado que : si las ruedas son pesadas, estamos poniendo mas carga y aumentando la dificultad más en el corto plazo.
    Parar, reflexionar y actuar sigue siendo mi propuesta. Lo importante no es llegar pronto, prefiero llegar bien. Que nada más llegar siempre nos esta esperando otro o varios carros mas.
    Tu solución, conociéndote, se que es buena y que siempre estas dispuesto a colaborar y a mejorar.

    Mii voto es a parar cuanto antes, mejorar y si se llega mas tarde, explicar el por qué.

    Ángel gracias por activarnos. El pensamiento colectivo siempre es positivo y el comentar lo promueve.

    Buen fin de semana chic@s

    Ana

    1. Gracias Ana!

      Hace tanto tiempo de este artículo que quizá ahora propondría otra solución: construir un carro nuevo con mis ruedas redondas y adelantarles por la derecha 😀

      ¿Cómo lo ves ?
      8)

¡GRACIAS POR COMENTAR!