Tener o no tener (un plan), he ahí la cuestión

Puedes tener todos los medios y herramientas del mundo.

Puedes disponer de la mejor de las voluntades y la mayor de las motivaciones.

Puedes tener el más noble y justo de los objetivos.

Pero si no tienes un plan … ¡fracasarás!

Ya sé que es bastante obvio, pero conviene recordarlo de vez en cuando. Me ha venido a la mente a raíz de la publicación en este blog del artículo sobre El Plan del Héroe de Daniel Vecino, y el haber visto justo un día antes la película de Disney Big Hero 6.

La película habla de muchas cosas, como por ejemplo el cambiar de punto de vista para resolver el un problema. Pero, y perdón por el pequeño spoiler, la primera vez que los pequeños héroes se enfrentan al malo malísimo de la película, con todos sus trajes y artefactos, fracasan. Y fracasan porque no saben qué hacer, cómo actuar, cómo complementarse. Sólo se han entrenado para un fin, pero no como equipo. Carecen de una estrategia colectiva. Y, claro, les cae “la del pulpo”. De momento, claro 😉

Fotograma de la película Big Hero 6 (de Disney)
Fotograma de la película Big Hero 6 (de Disney)

No puedes empezar un negocio sin un plan de negocio, aunque solo sea bosquejado. No puedes empezar un proyecto sin un mínimo plan de proyecto. Y así, como dicen en otra famosa película, ¡hasta el infinito y más allá!

 

Print Friendly, PDF & Email

22s comentarios

    1. ¡Gracias Concha!

      Cuando he visto que habías dejado un comentario, me he dado cuenta de que no he citado los planes de Social Media. Me parece que muchos se tiran (nos tiramos) a las Redes Sociales con un propósito concreto pero sin un plan detrás, ¿no crees?

      1. Así mismo cómo lo dices.
        El plan de Social media es tan fundamental cómo cualquier plan de empresa, o plan de trabajo, y la clave del éxito.
        Quizá por deformación a leer tu post, yo pensaba en el plan de Social MEDIA jajaja….
        Un abrazo

  1. Lo suscribo, aunque el plan sólo nos sirva para tirarlo a la basura en el primer choque con la realidad (como diría Moltke). El esfuerzo de desglosar todo lo que hay que hacer, ordenarlo en función de la precedencia y prioridad, no es baldío cuando luego llega el choque de realidad y nos lo tira por tierra o nos los acepta completamente!

    Al final nos vamos a quedar en que no hay cuestión!

      1. Hay mucha gente que se obsesiona en tener un plan perfecto, pero eso es imposible de alcanzar. Como decía John Lennon, “la vida es aquello que pasa mientras estás ocupado haciendo otros planes” (¡esto puede ser un Haiku para El Laboratorio de las TI!)

        Aunque no sea perfecto (ni falta que le hace), una mínima planificación siempre es necesaria. La improvisación ya llegará a su debido momento, pero no desde el principio.

    1. Totalmente de acuerdo, Julián. Un plan no solo tiene que ser realista, sino concreto y ejecutable. No es una lista de deseos, es una declaración sobre cómo se van a hacer las cosas. Y si estas cambian, el plan debe amoldarse a ellas.

      ¡Gracias por comentar!

  2. Buenos días Ángel.
    Cierto que si no tienes un plan… lo más probable es que te den “la del pulpo”…
    Una pregunta que muchas organizaciones no responden es:
    ¿Quién es tu cliente?
    Cuando contestamos adecuadamente pasamos a “armarnos” como nuestros pequeños héroes una vez que saben a quién se han de enfrentar adaptan sus armas.
    Muy buen post… Gracias.
    Un saludo.

    1. ¡Gracias Alejandro! Por partida doble: por comentar y por inspirar el post.

      Efectivamente, muchas empresas (sobre todo start-ups) no saben ni quién es su cliente. Crean un producto o servicio que consideran bueno (y probablemente es así) pero se olvidan de lo más importante. Se lo tendrán que vender a alguien, digo yo … 🙂

      Un abrazo,
      Ángel

  3. Ángel, mi comentario del post de hoy está muy relacionado con el que publicaste ayer. Primero, reconocer que no soy un gran conocedor de la metodología Lean, creo recordar que he leído un par de libros (el de Eric Ries seguro y creo que otro de Blank) y asistido a un par de conferencias.
    La sensación que me deja la metodología, precisamente, es la ausencia de un plan, de una estrategia. El énfasis es en pivotar, pivotar y pivotar, lo cual me parece que es como disparar sin apuntar, con la esperanza de que algo caiga.
    Si bien es cierto que los planes SIEMPRE se estrellan contra la realidad, el ejercicio de planear resulta de vital importancia. Como decía Eisenhower “preparándome para la batalla siempre encontré que los planes son inútiles, pero planear es INDISPENSABLE”

    1. Hola Pablo,

      Yo no estoy muy de acuerdo con que no haya planificación en Lean y similares. Creo que es un mito propiciado por los propios defensores y practicantes “extremistas” de estos paradigmas. Ya sabes, hay que romper “con lo viejo”. Pero, yendo a los extremos, ¿no crees que el hecho de pensar usar una metodología ya es parte de una planificación? Cuando menos planifican usar una metodología, luego hay plan 🙂 Y no solo eso.

      Los paradigmas y métodos son en el fondo marcos de referencia. Cómo interpretas o ejecutas cada uno de las etapas debe, obligatoriamente, estar sujeto a planificación. Si no, si cada uno hace lo que quiere y cuando quiere … caos.

      Por último, ya sabes aquello de que el PowerPoint lo aguanta todo pero la realidad …

      ¡Gracias por comentar!

  4. Totalmente de acuerdo con el artículo.Tenemos que tener una organización de todo, las personas que conforman el equipo de trabajo,los objetivos y aún así siempre se nos escapara algún detalle que nos lleve o al retraso o al fracaso.

    1. Gracias Santos!

      Efecticvamente, sin obsesionarse, pero es necesario. En los cursos que doy incido en la diferencia entre hacer y gestionar. Podemos hacer muchas cosas, pero si no las gestionamos no podemos asegurar el éxito. Y la planificación es una piedra angular de la gestión.

      ¡Gracias por comentar!

  5. Hola Ángel

    Asumo que hay que prepararse, pero quizás un modelo de negocio sea mejor que un plan de negocio. Algo básico y conciso sin marearnos con números, por ejemplo. Al fin y al cabo no sabemos que va a pasar en el futuro.

    1. Gracias Jorge,

      Un modelo de negocio no sustituye a un plan de negocio. El modelo es … el modelo 🙂 El plan es cómo ejecutas el modelo. Si, por ejemplo, en tu modelo de negocio identificas que necesitas una serie de socios, tendrás que planificar mínimamente cuándo y cómo los necesitas. Si hablamos de canales de distribución, lo mismo.

      Modelos de negocio y planes de negocio van de la mano. Sin los unos no tiene sentido que existan los otros (aunque puede que la información esté físicamente recogida en un mismo archivo, llámalo como quieras).

      Y, al igual que no merece la pensa matarse la cabeza con un modelo de negocio superdivinodelamuerte que no haya sido validado en sus hipótesis más críticas, lo mismo ocurre con los planes. No hay que obsesionarse: el objetivo no es el plan. Pero un plan siempre es necesario: tanto más detallado y preciso cuanto complejo y crítico sea el objetivo.

      No sé si me he explicado bien. Si no lo he hecho, no dudes en insistir 🙂

      ¡Gracias por comentar!

¡GRACIAS POR COMENTAR!